Acto de conmemoración de la fundación del PD-30-N  y… el primer aldabonazo

    Hoy, 11 de septiembre del 2001, se cumplen 10 años de la fundación del Partido Democrático 30 de Noviembre "Frank
    País". Cuando éste fue fundado en 1991 su desarrollo y consolidación se percibían por muchos como un sueño difícil de
    alcanzar.

    El solo hecho de haber escogido el nombre "30 de Noviembre", significando que la generación del 60 preparaba su
    relevo o prolongación dentro de la isla con sangre de la actual generación, causó inquietud entre las filas castro-
    comunistas y la persecución contra sus miembros fue encarnizada desde los primeros momentos. El temor era fundado.
    El Movimiento Revolucionario 30 de Noviembre "Frank País", fundado en Cuba en 1960 y con 41 años de vigencia
    ininterrumpida, fue una de las organizaciones patrióticas más combativas de la década del 60 y la que más mártires,
    prisioneros políticos y exiliados cuenta en su haber.

    Sin embargo, aquel proyecto atrevido de conjugar dos generaciones en una misma lucha, lo que nos atrajo algunas
    críticas porque creían que estábamos suavizando nuestra presión contra la tiranía, ha rendido espectaculares frutos. Muy
    pronto el PD-30-N se extendió por toda la isla y en estos momentos tiene delegaciones en todas las provincias y
    ciudades de importancia a lo largo y ancho del territorio nacional.

    No ha sido fácil. Muchos han sufrido prisión, hostigamiento y destierro. En estos momentos hay decenas de miembros
    del 30 de Noviembre en la cárcel, como Rafael Ibarra, presidente del Partido, quien fue detenido en 1994 y cumple una
    condena de 20 años;  Belkis Barzaga Lugo y Miguel López Santos, miembros del Ejecutivo, recluidos también; así como
    Amado Ruiz Moreno, delegado del PD-30-N en las provincias centrales, a quien el pasado 29 de agosto del 2001 le
    celebraron juicio, el cual fue declarado concluso para sentencia. No podemos dejar de mencionar en esta persecución
    encarnizada a Maritza Lugo Fernández y a Marcos Lázaro Torres León, quienes han sido arrestados más de 35 veces en
    los últimos años y sus familias hostigadas y amenazadas constantemente.

    Pero lo más lamentable de todo es que la mayoría de los opositores cubanos tiene que combatir en dos frentes: contra
    la Seguridad del Estado y contra la presión familiar. Todos sabemos que inmediatamente que un desafecto al sistema
    entra en la oposición activa lo expulsan de su trabajo para que no tenga cómo mantener a su familia y ésta entonces se
    convierta en otra arma de presión hasta que tiene que dejar la lucha para que le permitan trabajar de nuevo. Esto hace
    que su vida se convierta en un infierno al tener que soportar la presión de su familia  para dar de comer a sus hijos y
    cubrir las necesidades básicas en su hogar. Por falta de recursos materiales la mayoría de los activistas pacíficos se ven
    obligados a abandonar la lucha o a salir al extranjero. Esta última circunstancia está golpeando duramente a aquella
    parte de la oposición más activa contra el sistema, entre ella al Partido Democrático 30 de Noviembre "Frank País", una
    de las organizaciones opositoras más destacadas dentro de Cuba en estos momentos.  Su golpe mayor lo recibió
    recientemente, cuando Maritza y Marcos anunciaron su retiro de la lucha para buscar trabajo y así poder mantener a sus
    familias. Esto lo hemos percibido como un aldabonazo de lo que sucederá en el futuro con toda la oposición cubana si
    ésta no recibe la ayuda necesaria para continuar la lucha y para poder subsistir frente a la deshumanizada estrategia del
    gobierno de expulsar de sus trabajos a todos los que se le oponen, aunque sea pacíficamente.

    Todo esto es muy triste, pero más triste aún es ver cómo la inmensa mayoría de los que se dicen exiliados políticos,
    principalmente aquéllos que tienen recursos en abundancia, son renuentes a dar alguna ayuda económica para que
    nuestros hermanos en la isla puedan desarrollar una lucha sin limitaciones contra el tirano de más de 42 años en el
    poder. La mayoría de los cubanos ricos prefieren guardar lo que les sobra  para invertirlo en Cuba una vez que otros, los
    que no tienen ni un centavo, tumben a Castro.    No menos culpables son los otros exiliados, aquéllos que aunque no
    tienen tanto no son capaces de sacrificar el valor de cuatro cervezas al mes, o una comida en un restaurante o, inclusive,
    cinco tickets de entretenimiento para enviar el equivalente de dicho valor a  los que están luchando descalzos, mal
    vestidos y con los estómagos vacíos. Los exiliados que en las salas de sus casas, en reuniones familiares o al
    encontrarse con otros cubanos manifiestan su ojalá que Castro caiga y que a continuación dicen que el pueblo cubano
    tiene que despertar, deberían responsabilizarse con los cubanos que en la isla ya han despertado. ¡Por favor, no es tanto
    lo que tendríamos que aportar si todos pusiéramos un pequeño granito de arena para ver al pueblo de Cuba respirar
    libremente de nuevo!

    El Movimiento 30 de Noviembre exhorta al exilio en general a cerrar filas detrás de la resistencia cívica cubana para evitar
    que otras Maritzas y otros Marcos tengan que abandonar la lucha por falta de recursos básicos para poder funcionar
    contra la tiranía. Si el exilio sigue apático ante la gran tragedia que vive el pueblo cubano y no le envía a la oposición la
    ayuda necesaria, estamos corriendo el grave riesgo de perder todo lo que se ha avanzado.  Si eso ocurriera no nos
    lamentemos después, la culpa sería sólo nuestra.